CAMPAÑAS SOBRE EL SIDA.

  1. Campañas en España.
  2. Buenas campañas.

De todos es sabido que la mayor parte de las campañas contra el SIDA en muchos países del mundo se hacen promocionando el preservativo. Ni siquiera la Organización Mundial de la Salud. se da cuenta de analizar que en un mundo pluricultural no se pueden aplicar las mismas medidas en todos los países. No se pueden realizar las mismas campañas sobre el sida sobre colectivos o sectores de la sociedad que difieren en sus costumbres, sus edades, su formación, etc.
Recomendar el preservativo, y no la responsabilidad y el rechazo de comportamientos peligrosos, es igual de estúpido que un consejo que a veces se ha visto escrito contra el racismo. A los grupos racistas no se les ocurre otra cosa para evitar disturbios o problemas racistas, que pintar en las calles la siguiente leyenda: "! negro ¡ , ayúdanos a combatir el racismo : vuélvete a tu país". Con esta frase, una persona que no analice bien el problema, pensará que tienen razón: si no hay inmigrantes negros no hay racismo. Pero quien tenga dos dedos de frente se dará cuenta de que aunque esa medida fuera viable, ¿estaría resuelto ya el odio interior que sienten hacia las personas de color?. ¿Se está atajando la raíz del problema?. Pues esa es la lógica que utilizan también los apologistas del preservativo. ¿Se está resolviendo el desorden con que muchas personas tratan su cuerpo?. Si ese lema contra el racismo se les ocurre a los racistas, ¿por qué se les ocurre a otros la solución del preservativo para el SIDA?.
La Administración Pública está cargando, pues, con una responsabilidad moral de enormes proporciones. ¿Se atreverá a dar cuenta de los resultados de su campaña que no cesa, dentro 15 o 25 años?. Hay cosas que no requieren el título de profeta para ser profetizadas. El cruel resultado de la droga estaba cantado. Y sin embargo, lejos de perseguirse como lo que es, un crimen horrendo, se toleró e incluso se fomentó. Ahora, ¿cuántas familias padecen una tragedia incomparable y casi siempre irreversible?. Las consecuencias disolventes de la neurotización freudiana de la sexualidad ya están más que cantadas: están a la vista. ¿Cómo es posible que los responsables de la salud pública y del bienestar social de un país civilizado cierren los ojos a realidad tan clara?.

Es importante que la información de lo que es el sida y sus formas de transmisión llegue al último rincón del mundo, pero no todo es información, la educación es mucho más, y ahí debería incidir toda campaña sobre el sida. En 1990, en Bujumbura (Burundi), al hablar de la epidemia del SIDA explicaba Juan Pablo II que "informar sobre los riesgos de la infección y organizar un programa de prevención desde el punto de vista puramente médico no sería digno del hombre, si el hombre mismo no fuera invitado a redescubrir las exigencias de la madurez emocional y de la sexualidad ordenada. Es necesario informar y educar, no aceptando que los problemas puedan ser tratados sin tener en cuenta la ética, porque de lo contrario el origen de la enfermedad no puede ser entendido ni combatido".

1. Campañas en España.

La campaña agresiva en España llegó en 1990 con Matilde Fernández y su "póntelo, pónselo". Esta campaña fue demandada por destrozar valores sociales básicos, y fue anulada por la Audiencia Nacional ; pero la señora ministra ni caso. No contenta con ello, la señora ministra antes de ser cambiada, dedicó los fondos que debían quedarle para completar la campaña. Acción Familiar denunció la campaña en España por ser "un intento de manipulación de la juventud a la que, con pretexto de ofrecerle información sexual, se está orientando hacia un tipo de sexualidad desgajada del amor personal auténtico. Los promotores de la campaña se hacen gravemente responsables, especialmente frente a los adolescentes e incluso niños, de una clara incitación a las relaciones sexuales".
La sentencia definitiva de la Audiencia Nacional llegó un 22 de febrero de 1.993. La Audiencia dio la razón a los demandantes, afirmando que el Gobierno había cometido una grave irresponsabilidad: la de no animar a los jóvenes a la promiscuidad sin advertirles las consecuencias, que sólo serán visibles a lo largo de los años.
Pues bien, el consiguiente recurso del Gobierno ante el Tribunal Supremo todavía no se ha substanciado, ocho años después. Si su fallo corroborará el de la Audiencia, el Estado puede verse envuelto en una marea de demandas, como las demandas de los hemofílicos contagiados, o la de las recientes personas enfermas del riñón transfundidos con aparatos defectuosos.

La campaña del Ministerio de Sanidad español en torno al 1 de Diciembre de 1995 señalaba que "Todos somos iguales ante el SIDA". Campaña que inducía a error, pues si bien el sida es un problema social, quien decide no jugar con el peligro, no tiene riesgo de contagio. Sólo ese año, y en la letra pequeña que no trascendió en absoluto en folletos, o vallas publicitarias, se reconocía también que "la abstinencia sexual o las relaciones con una pareja estable no infectada" son otras vías de prevención del SIDA. Hay quien dijo que esa afirmación tenía tintes conservadores, lo que era cierto, pero en el sentido de que todos queremos conservar la salud. ! Qué mal se entienden habitualmente las palabras conservador y progresista !
Hay una nula intención educadora por parte del Ministerio de Sanidad, incluso del Ministerio de Educación. La educación de la afectividad, del amor, de la responsabilidad y del compromiso, son nulas. Todo ahora, se pretende hacer a golpe de campaña. Lamentan hipócritamente que esté disminuyendo mucho la edad de inicio en el sexo entre los jóvenes, y para eso, le ponen en la mano preservativos: como querer apagar un incendio con gasolina. ¿No se dan cuenta que son sus campañas, entre otras causas, las que están fomentando este fenómeno?. Consideramos que es el Ministerio de Sanidad quien se cierra los ojos y los oídos ante la gravedad del problema, y ante las voces que reclaman educación y buenas costumbres, que son siempre las mejores medidas sanitarias.

En Diciembre de 1998 la campaña "contra" el SIDA en España fue más de lo mismo : fomentar el uso de preservativos. Campañas publicas tales como "El preservativo es divertido" o "juega sin riesgo" poniendo tales lemas en boca del jugador de fútbol Ronaldo, eran contradictorias con las que también se vieron ocho años antes y que decían "es divertido, pero no es un juego" .
Han trivializado tanto las relaciones sexuales, que ahora ya las han convertido en un juego divertido, y como en el fútbol, quieren que juguemos con espinilleras para que no haya tantas graves lesiones.
La consecuencia de estas campañas la sufren sin protestar los jóvenes que no se revelan frente a quien quiere tratarles como animales. Los jóvenes que han hecho caso sin análisis crítico a las campañas padecen muchas veces los amargores de una novatada hecha por sus mayores; y en muchos casos, uniformados de látex, se les ha conducido a un callejón sin salida. Problemas síquicos derivados de experiencias prematuras, de inmadurez afectiva, de infidelidades, de abusos "protegidos". Y eso, sin contar los que además, a pesar del preservativo, que tiene un significativo tanto por ciento de ineficacia, han descubierto que contrajeron el SIDA o cualquier otra enfermedad de transmisión sexual. ¿A quien deben pedir indemnizaciones estas personas ? ¿a Francisco Parras, a Romay Becaría, a Celia Villalobos ?. Las compañías de tabaco están indemnizando en otros países a fumadores, con menos fundamentos, pues el fumador ya está advertido de que el fumar le puede producir enfermedades.

Las campañas publicitarias sobre el SIDA llevadas a cabo por la Comunidad de Madrid a principios de 1999 decía : "Si te lías, úsalo". Con el mismo respeto con que trata al ciudadano, cualquiera se podría preguntar : ¿Cuando la señora de Gallardón despide a su marido porque se va de viaje, le dice también eso mismo?.
El lema y logotipo, la concepción del hombre y los principios éticos que la inspiran, su zafio estilo... reproducen casi miméticamente las tan lamentables de épocas anteriores. Esta campaña se manifiesta abiertamente unilateral e incompleta y, por tanto, lesiva de los derechos y de los legítimos intereses de los ciudadanos, especialmente de padres de familias, los más principalmente afectados por ella". Con esas acciones de masiva publicidad, se contribuye a una banalización y vaciamiento religioso y humano de la ética sexual que lleva inevitablemente a la ruina espiritual y moral -y, muchas veces, a la psicológica y a la física- precisamente de los más débiles, y en las etapas más delicadas de sus vidas : las de la preadolescencia y adolescencia". Sabiendo, además, que la cultura juvenil resultante a no muy largo plazo, de sexualidad precoz, generalizada y amoral, crea el mejor caldo de cultivo para la propagación incontenible de la terrible enfermedad que pretendidamente se quiere combatir".
¿En qué se está quedando entre nosotros el postulado ético fundamental de la protección a la familia, a la infancia y a la juventud, reconocido y garantizado por la Constitución Española? La crisis del matrimonio y de la familia se extiende y radicaliza, el descenso de la natalidad alcanza cotas gravísimas... ¿Es que se puede esperar más?".
la abstención y la fidelidad a una pareja no contaminada". "que una vez más se impulsase, en los grandes medios de comunicación social y en los centros educativos, una campaña de prevención contra el sida promovida por las administraciones públicas". "se permita inducir juicios de valor y comportamientos en los niños y jóvenes", los poderes públicos que se amparen "en el supuesto, tan débil y engañoso, que sólo en la práctica de lo que se llama sexo seguro, por medio del uso del preservativo, podrán evitar el contagio del SIDA". ¿por qué razón en estas campañas nunca se avisa a los jóvenes de la posibilidad de que falle el sistema y de la posibilidad de contagio por el porcentaje de este método, porcentaje no despreciable, en opinión de algunos expertos". ¿Por qué no se les dice que la mejor y más segura forma de no contagio es la abstención o la fidelidad a una pareja no contaminada?".

POR TI, POR MI era el lema de otra campaña que Sanidad lanzaba en Julio de 1999. Estaba bien el lema, está bien el fomentar el diálogo de padres con hijos, pero está mal la conclusión que quiere que saquemos, la de siempre, promoción del preservativo.
Una buena madre no da un preservativo a su hija antes de que se vaya de marcha, al igual que no la da pastillas contra la borrachera. Una buena madre cambiará el lema de la campaña actual por este otro : "Por mi, por ti, vale la pena esperar". Una buena madre le explica a su hija que :

Vale la pena esperar para asegurarte de que está madura tu personalidad, que no es producto de un impulso, o de una noche loca, aunque Riki Martin anime a vivir la vida loca en su famosa canción.
Vale la pena esperar para estar segura que quieres, y no simplemente que deseas a esa persona, pues si a ti o al otro sólo le mueve el deseo, te dejará tirada cualquier día por otra, llenándote de rencor, odio y desesperación.
Vale la pena esperar pues los enamoramientos de adolescentes suelen ser flores de un día que son tan intensas llegando como rápidas en irse ; sin embargo, la frustración permanece. Por otro lado, hay muchas más cosas a tu edad en las que pensar y dedicar energías, como son los estudios, el trabajo, y el hacer muchos amigos y amigas ; ya optarás por uno de ellos.
Vale la pena esperar a nada que pienses en tus futuros hijos, y en el que será su padre ; por ellos, vale la pena, pues no desearían sentirse fruto de uno de los juegos y parejas de mamá.
Vale la pena esperar porque en las relaciones interpersonales de pareja sucede como con las comidas : el postre, aunque sea lo más apetitoso, debe dejarse para más tarde. Lo primero es nutrirse bien.
Vale la pena esperar, porque en la medida que digas no, tendrá más valor el sí cuando lo pronuncies.

En el verano pasado se anuncia otra campaña más en España: la de la cremallera. De nuevo los mismos defectos, nada de educar, nada de saber evitar la provocación, la seducción. Además, la campaña incluye el reparto gratuito de un millón de preservativos, en institutos y colegios. Si los padres de estos alumnos no se movilizan, no deberán sorprenderse ni quejarse cuando descubran en cómo acaban siendo y comportándose sus hijos. No deberán sorprenderse que un día encuentren en su casa a su hija o hijo, con una pareja en la cama, haciendo una clase práctica que les ha indicado el profesor. No deben quejarse de que en su huerta, la de sus hijos, han crecido malas hierbas , en lugar de educación, y virtudes.
Las casas comerciales que se enriquecen en la venta de preservativos, no han puesto el grito en el cielo ante la competencia desleal que les hace el gobierno dando gratis su producto. No se quejan porque son ellos los contratados por el gobierno, y además, la publicidad y la captación del cliente se la hacen gratis : un marketin perfecto. Otra pregunta que habría que hacerse, es ¿que ocurrirá cuando ya dejen de encontrar gratis el instrumento, cuando se acabe el millón ?, porque cuando ya tienen la adicción....

2. Buenas campañas contra el SIDA.

Por desgracia, pocas son en España las campañas sobre el sida. Sólo se produjo una relacionada con la droga (hoy por hoy sigue siendo mayoritariamente rechazado su consumo), en la que sin ningún reparo se decía : El sida te engancha por el pico (jeringuilla), no piques.
Otras campañas expresamente sobre el consumo de la droga merecen una valoración positiva, pero no en todas se deducía un rechazo frontal de consumo de cualquier droga.

A nivel global, en cualquier parte del mundo, es importante y edificante que haya declaraciones valientes de personajes famosos para arrastrar a la población con su ejemplo. Así, por ejemplo, el descubridor del virus del SIDA, Luc Montagnier, se comprometió realmente hace años, cuando al hablar de cómo deberían ser las campañas contra el SIDA dijo. "Son necesarias campañas contra prácticas sexuales contrarias a la naturaleza biológica del hombre. Y sobre todo hay que educar a la juventud contra el riesgo de la promiscuidad sexual y del vagabundeo sexual.".
También el ex-jugador de baloncesto Magic Jonhson, después de contagiarse de SIDA y abandonar la práctica profesional del deporte, hizo muchas tareas de información sobre el SIDA. Con unos comienzos dubitativos acerca de los mensajes más adecuados, terminó admitiendo que para los jóvenes el verdadero "sexo seguro" era abstenerse de él.

También existen declaraciones de estamentos oficiales en pro de las buenas costumbres :
En la Declaración de Londres de la Cumbre Mundial de ministros de sanidad de 1988 se dijo: "Es necesario que las campañas de prevención contra el SIDA arranquen de más atrás, y no dejen de lado los diferentes modos de vida y los valores humanos y espirituales y protejan los derechos humanos y la dignidad de las personas".
El artículo 8.31 del Programa de Acción de la Conferencia del Cairo de 94 dice que, al informar sobre el SIDA, hay que "hacer hincapié en la modificación del comportamiento". El artículo 8.35 de dicen que "el comportamiento sexual responsable, incluida la abstinencia sexual voluntaria, para prevenir la infección por el VIH debería ser objeto de promoción y estar incluido en los programas de educación e información". Francisco Parras, Director del Plan Nacional contra el sida en España, en 1997, recordó que las recomendaciones internacionales enmarcadas en España en las campañas escolares, también aconsejan retrasar la edad de inicio de las relaciones sexuales y evitar la promiscuidad sexual, pero sus campañas no solo hacen caco omiso sino que directa o indirectamente promueven lo contrario.

Por otro lado, hay ejemplos de verdadera educación en algunas campañas oficiales. Por ejemplo el Ministerio de Sanidad belga realizó una campaña sobre el SIDA en 1991 dirigida especialmente a los jóvenes, sin recomendar el preservativo. La campaña insistía en el amor vivido con responsabilidad. El principal instrumento de la campaña era un vídeo para escuelas y televisión. En él aparecen dos jóvenes que conversan; uno de ellos dice :"No sé que es el amor, y la prueba es esta enfermedad que me corroe. ¡ y se nos habla del amor como si fuera una cuestión de fontanería".
En Suiza la Oficina Federal para la Salud llevó a cabo una campaña similar, con el lema :"La continuada fidelidad recíproca detiene el SIDA".
En Kenia y en Zambia los gobernantes prefieren educar a la población para convencer a sus ciudadanos de que cambien sus hábitos sexuales, promoviendo la fidelidad y abstención. El presidente de Kenia, Daniel Arap Moi había declarado en 1999 que su gobierno no impulsaría el uso de preservativos porque estos favorecían el desarrollo de la epidemia. No obstante, en el verano del 2001 los ministros del gobierno de Kenia decidieron importar y difundir entre la población millones de preservativos, aunque el presidente, Daniel Arap Moi, pidió a la población que se abstenga por dos años de tener relaciones sexuales promiscuas para "salvar a una generación" de contagiarse de sida.. Moi declaró que "Como presidente del país me siento avergonzado por la necesidad de tener que gastar millones en la importación de preservativos, lo que podría evitarse fácilmente por aquellos que van a utilizarlos". Por esas fechas, la Iglesia católica de Kenia emitió un comunicado en el que afirma que "importar tal cantidad de preservativos implica que el Gobierno acepta la promiscuidad". Así mismo el secretario general del Consejo de Imanes de Kenia, Sheij Mohamed Dor, consideraba que el país "comete un suicidio" al comprar tal cantidad de preservativos, pues ello animará a los jóvenes a experimentar con el sexo y, cuando se acaben, a practicarlo sin protección, con lo que el sida aumentará.

Níger, Kenia, Zaire, Guatemala, Burkina Faso son ejemplos de países donde algo se ha hecho en materia de educar en la fidelidad y monogamia.

El caso de Estados Unidos es claro al respecto del giro que están empezando a dar las campañas de educación sobre el sida, y de educación sexual en general, en las escuelas. Desengañados de los efectos contraproducentes que han producidos años de liberalidad sexual, están resultando ser muy positivos los programas de educación sexual basados en la abstinencia que desde fundaciones u organismos oficiales llegan a las escuelas. Los embarazos de adolescentes y la epidemia de todo tipo de enfermedades de transmisión sexual han llevado a diversos Estados a cambiar. Bush el nuevo presidente, ha decidido aplicar más fondos a estos programas de educación sexual.

La Iglesia católica realiza una gran labor en la prevención del SIDA en el África subsahariana. Además de dirigir infinidad de hospitales donde ayudan a morir a personas que nadie quiere atender, promueve el cuidado de los millones de huérfanos que causa el sida, y difunde una cultura de la fidelidad y abstinencia. En aquellos países africanos donde la iglesia tiene más implantación es donde menos está avanzando la epidemia del sida. Mientras que algunas personas argumentan peregrinamente que la moral de la iglesia dificulta la prevención del sida, la experiencia demuestra lo contrario, ya que las personas fieles a la moral están más protegidas que nadie. En Uganda, Tanzania y Nigeria se han formado grupos de jóvenes, promovidos por religiosos, sacerdotes y laicos católicos, que se dedican a la lucha contra el SIDA. Los jóvenes se comprometen a luchar contra el SIDA, comenzando por sí mismos y buscando la adhesión de sus compañeros de escuela, por medio de la continencia sexual hasta el matrimonio. El caso de Uganda es ejemplar, en un estudio presentado por la agencia de la ONU sobre el SIDA , se observa que entre 1989 y 1995 ha disminuido en un 10% la fuerza de la epidemia, y la encuesta reconoce el cambio de actitud de los jóvenes que han comenzado a retrasar su primera relación sexual, difiriéndola al matrimonio.

Recientemente, la hija mayor del reciente nombrado presidente de México Vicente Fox, Ana Cristina, de 21 años, se ha puesto al frente de una campaña que pretende evitar embarazos precoces entre adolescentes promoviendo la abstinencia sexual. Esta campaña se desarrollará bajo el lema «Que no te dejen colgada», y anima a las jóvenes a no dejarse engañar. La campaña con cobertura en los medios de comunicación quiere reducir el índice de jóvenes madres solteras, y consiguientemente otros problemas, como el sida, que también se derivan de la promiscuidad sexual.

Son estos ejemplos señalados, los que nos indican que desde estamentos oficiales, o desde Fundaciones, u ONGs se pueden hacer las cosas de otro modo. Es cierto que educar requiere más tiempo, pero los frutos son seguros.

Dentro de las buenas campañas contra el SIDA, realizadas por estamentos gubernamentales o no gubernamentales, que las campañas contra el SIDA o contra cualquier otro mal (tabaco, alcohol, droga, cáncer, fuego, accidentes de tráfico, etc.), deben de ser campañas "en positivo".
Las campañas contra el SIDA, si son realmente contra el SIDA, siempre habrán sido en positivo. Ahora bien, no secuestremos el lenguaje, y no utilicemos solamente la palabra positivo para un cierto tipo de campañas contra el SIDA. Según ese criterio, serían campañas en positivo las que hablaran de la felicidad de la familia unida, de la vida sin drogas, etc. Para los que siguieran este criterio, el resto de campañas contra el SIDA, las que hablan de la desgracia de la enfermedad, del progreso del SIDA, de los daños de la droga, serían, por exclusión, campañas "en negativo". No. Las campañas contra el SIDA, si son realmente contra el SIDA siempre habrán sido en positivo. Pero vamos, no obstante a hacer una discusión de todas las campañas positivas: las que hablan de desgracias, y las que hablan de la felicidad de vivir con salud.
Las personas con cierto nivel cultural, son personas más libres, y saben enjuiciar con mayor exactitud los pros y los contras de las acciones humanas. Se dice que el hombre es el único animal que tropieza una y otra vez en la misma piedra, pues bien, el hombre con nivel cultural, digamos que tropieza unas pocas veces menos.
No es fácil darse cuenta de que viviendo sin droga una persona es mucho más feliz, y de que la droga destruye la personalidad y anula la libertad. No es tan sencillo reconocer que la felicidad y la fidelidad se conjugan bien, mientras que el despelote nos convierte en animales. Muchas personas opinan incluso lo contrario de estas dos afirmaciones anteriores; con la propia droga llegan a decir que es un viaje alucinante y que se debe probar, que la droga mata lentamente, pero que es igual, no tiene prisa, etc.
Quien analiza todo, pros y contras, acaba rechazando las conductas peligrosas y tendentes al SIDA. Por eso, las campañas positivas que hablen de felicidad están bien, pero no suelen llegar al gran público. Se hace inevitablemente necesario hacer campañas positivas anunciando desgracias; éstas sí que llegan al gran público, éstas sí que impactan, éstas sí que demuestran su eficacia.
En lo relativo a la salud, se dice y comprobamos, que no sabemos valorarla hasta que se pierde. Para conservarla y animar a otros a hacerlo, se puede recordar la alegría, la desenvoltura y ganas de vivir que tiene una persona con salud. Bien, pero para poder distinguir las cosas, los objetos, además de la luz necesitamos ver sombras, necesitamos que nos recuerden con frecuencia qué pasa si perdemos la salud. Necesitamos recordar qué nos dolerá, cuánto sufriremos, cuándo moriremos, cómo, etc. Somos así, si no, no somos capaces de valorar la salud.
Recordemos las campañas que en España hacía la DGT (Dirección General de Tráfico) hace unos años ; fue una campaña dura, pero de las más eficaces. Los anuncios mostraban la realidad de un accidente de tráfico. Los anuncios que muestran los accidentes, los fallecidos, los lisiados, son los anuncios que impactan. Los anuncios que hablen, por ejemplo, de ser prudente pues la familia espera, etc. están muy bien también, pero tienen una menor eficacia. No obstante, no existe la campaña ideal, son necesarias los dos tipos de campañas.
Los problemas de incendios forestales son objeto también de campañas de sensibilización. Se muestra, sobre todo, los desastres que produce el incendio a su paso, para que por contraste con su estado habitual nos impacte. También debe haber sensibilización de amor a la naturaleza, a los bosques, etc. Está muy bien. Lo que tampoco hacen los responsables de la lucha contra la deforestación por el fuego, es limitarse a plantar árboles, no, sobre todo lo que hacen es impedir la quema de los que tenemos, impedir la quema de los bosques. Todas esas tareas son positivas, son "en positivo", unas construyendo, plantando árboles, y otras mostrando lo que quema el bosque, que es el fuego.
Resumiendo, decir nuevamente que todas las campañas que luchen contra el SIDA son positivas. Es más fácil hablar de lo bello y feliz de la vida sin el SIDA, que ser profeta de desgracias. A nadie le gusta hacer el trabajo sucio, pues es mucho menos cómodo y agradecido. Son necesarias las dos tipos de campañas en positivo indicadas, según el nivel cultural del receptor, así serán más efectivas unas u otras.

Pasando ya un poco al capítulo personal, el que firma este documento, tuvo una entrevista con Francisco Parras, el director del Plan Nacional sobre el sida, en la que le animaba a que hiciera campañas promoviendo los valores humanos especialmente entre la juventud, campañas que educaran. Pero no, es una persona de piñon fijo. Ni tan siquiera aceptaba el pluralismo: ¡ Hagan al menos, diversidad de campañas, quizá una colegiala no quiera recibir el mismo mensaje que una prostituta en relación al sida !, pues no.
Cuántas veces, al ver las campañas contra el tabaco, contra los incendios forestales, los accidentes de tráfico, me suelo preguntar, ¿por qué estos mismos mensajes no se llevan al terreno del sida? ¿tantos prejuicios tiene algunos?. Al final las imprudencias se pagan, respeta las normas del fuego, son algunos lemas.

Si hace diez años las personas que formamos el Comité Independiente Antisida, al que represento, quisimos poner el término independiente al nombre de la asociación fue para dejar claro que no seguíamos los dictados oficiales, y al contrario que muchas otras asociaciones, no queríamos convertirnos en correa de transmisión, o largo brazo, del Ministerio de Asuntos Sociales.
Consideramos que en la tarea de realización de campañas contra el sida, lo mejor es la explicación en pequeños grupos, de lo que es la enfermedad y todo lo que lleva consigo. En esas charlas con grupos homogéneos, se les puede hablar con su lenguaje, transmitiendo los mensajes más adecuados para el colectivo al que uno se dirige, pues esta es una característica que adolecen las campañas "a lo grande". En el Comité Independiente Antisida nos preocupamos desde el principio en dar muchas charlas sobre el sida en colegios e institutos. Charlas con el necesario nivel médico, pero que también estuvieran acompañadas de algún que otro consejo positivo cuando se trata el capitulo de la prevención. Animamos a los jóvenes en la futura madre de sus hijos, o en el futuro padre de sus hijos, y les animamos a que reflexionen acerca de qué modelo de persona aprecian. Les decimos que cada cosa tiene su tiempo, y que el correr demasiado puede conducirles a un callejón sin salida. Este es nuestro modo de trabajar, este es el modo que aconsejamos.

P.P.C.
Presidente del Comité Independiente Anti-SIDA.

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