De todos es sabido que la mayor parte de las campañas contra
el SIDA en muchos países del mundo se hacen promocionando el
preservativo. Ni siquiera la Organización Mundial de la Salud.
se da cuenta de analizar que en un mundo pluricultural no se
pueden aplicar las mismas medidas en todos los países. No se
pueden realizar las mismas campañas sobre el sida sobre
colectivos o sectores de la sociedad que difieren en sus
costumbres, sus edades, su formación, etc.
Recomendar el preservativo, y no la responsabilidad y el
rechazo de comportamientos peligrosos, es igual de estúpido
que un consejo que a veces se ha visto escrito contra el
racismo. A los grupos racistas no se les ocurre otra cosa para
evitar disturbios o problemas racistas, que pintar en las
calles la siguiente leyenda: "! negro ¡ , ayúdanos a combatir
el racismo : vuélvete a tu país". Con esta frase, una persona
que no analice bien el problema, pensará que tienen razón: si
no hay inmigrantes negros no hay racismo. Pero quien tenga dos
dedos de frente se dará cuenta de que aunque esa medida fuera
viable, ¿estaría resuelto ya el odio interior que sienten
hacia las personas de color?. ¿Se está atajando la raíz del
problema?. Pues esa es la lógica que utilizan también los
apologistas del preservativo. ¿Se está resolviendo el desorden
con que muchas personas tratan su cuerpo?. Si ese lema contra
el racismo se les ocurre a los racistas, ¿por qué se les ocurre
a otros la solución del preservativo para el SIDA?.
La Administración Pública está cargando, pues, con una responsabilidad moral de enormes proporciones. ¿Se atreverá a dar cuenta de los resultados de su campaña que no cesa, dentro 15 o 25 años?. Hay cosas que no requieren el título de profeta para ser profetizadas. El cruel resultado de la droga estaba cantado. Y sin embargo, lejos de perseguirse como lo que es, un crimen horrendo, se toleró e incluso se fomentó. Ahora, ¿cuántas familias padecen una tragedia incomparable y casi siempre irreversible?. Las consecuencias disolventes de la neurotización freudiana de la sexualidad ya están más que cantadas: están a la vista. ¿Cómo es posible que los responsables de la salud pública y del bienestar social de un país civilizado cierren los ojos a realidad tan clara?.
Es importante que la información de lo que es el sida y sus
formas de transmisión llegue al último rincón del mundo, pero
no todo es información, la educación es mucho más, y ahí
debería incidir toda campaña sobre el sida. En 1990, en
Bujumbura (Burundi), al hablar de la epidemia del SIDA
explicaba Juan Pablo II que "informar sobre los riesgos de la
infección y organizar un programa de prevención desde el punto
de vista puramente médico no sería digno del hombre, si el
hombre mismo no fuera invitado a redescubrir las exigencias
de la madurez emocional y de la sexualidad ordenada. Es
necesario informar y educar, no aceptando que los problemas
puedan ser tratados sin tener en cuenta la ética, porque de lo
contrario el origen de la enfermedad no puede ser entendido ni
combatido".
1. Campañas en España.
La campaña agresiva en España llegó en 1990 con Matilde
Fernández y su "póntelo, pónselo". Esta campaña fue demandada
por destrozar valores sociales básicos, y fue anulada por la
Audiencia Nacional ; pero la señora ministra ni caso. No
contenta con ello, la señora ministra antes de ser cambiada,
dedicó los fondos que debían quedarle para completar la
campaña. Acción Familiar denunció la campaña en España por
ser "un intento de manipulación de la juventud a la que, con
pretexto de ofrecerle información sexual, se está orientando
hacia un tipo de sexualidad desgajada del amor personal
auténtico. Los promotores de la campaña se hacen gravemente
responsables, especialmente frente a los adolescentes e
incluso niños, de una clara incitación a las relaciones
sexuales".
La sentencia definitiva de la Audiencia Nacional llegó un 22
de febrero de 1.993. La Audiencia dio la razón a los
demandantes, afirmando que el Gobierno había cometido una
grave irresponsabilidad: la de no animar a los jóvenes a la
promiscuidad sin advertirles las consecuencias, que sólo serán
visibles a lo largo de los años.
Pues bien, el consiguiente recurso del Gobierno ante el
Tribunal Supremo todavía no se ha substanciado, ocho años
después. Si su fallo corroborará el de la Audiencia, el Estado
puede verse envuelto en una marea de demandas, como las
demandas de los hemofílicos contagiados, o la de las recientes
personas enfermas del riñón transfundidos con aparatos
defectuosos.
La campaña del Ministerio de Sanidad español en torno al 1 de
Diciembre de 1995 señalaba que "Todos somos iguales ante el
SIDA". Campaña que inducía a error, pues si bien el sida es
un problema social, quien decide no jugar con el peligro, no
tiene riesgo de contagio. Sólo ese año, y en la letra pequeña
que no trascendió en absoluto en folletos, o vallas
publicitarias, se reconocía también que "la abstinencia
sexual o las relaciones con una pareja estable no infectada"
son otras vías de prevención del SIDA. Hay quien dijo que esa
afirmación tenía tintes conservadores, lo que era cierto, pero
en el sentido de que todos queremos conservar la salud. ! Qué
mal se entienden habitualmente las palabras conservador y
progresista !
Hay una nula intención educadora por parte del Ministerio de
Sanidad, incluso del Ministerio de Educación. La educación de
la afectividad, del amor, de la responsabilidad y del
compromiso, son nulas. Todo ahora, se pretende hacer a golpe
de campaña. Lamentan hipócritamente que esté disminuyendo
mucho la edad de inicio en el sexo entre los jóvenes, y para
eso, le ponen en la mano preservativos: como querer apagar un
incendio con gasolina. ¿No se dan cuenta que son sus campañas,
entre otras causas, las que están fomentando este fenómeno?.
Consideramos que es el Ministerio de Sanidad quien se cierra
los ojos y los oídos ante la gravedad del problema, y ante las
voces que reclaman educación y buenas costumbres, que son
siempre las mejores medidas sanitarias.
En Diciembre de 1998 la campaña "contra" el SIDA en España fue
más de lo mismo : fomentar el uso de preservativos. Campañas
publicas tales como "El preservativo es divertido" o "juega
sin riesgo" poniendo tales lemas en boca del jugador de fútbol
Ronaldo, eran contradictorias con las que también se vieron
ocho años antes y que decían "es divertido, pero no es un
juego" .
Han trivializado tanto las relaciones sexuales, que ahora ya
las han convertido en un juego divertido, y como en el fútbol,
quieren que juguemos con espinilleras para que no haya tantas
graves lesiones.
La consecuencia de estas campañas la sufren sin protestar los
jóvenes que no se revelan frente a quien quiere tratarles
como animales. Los jóvenes que han hecho caso sin análisis
crítico a las campañas padecen muchas veces los amargores de
una novatada hecha por sus mayores; y en muchos casos,
uniformados de látex, se les ha conducido a un callejón sin
salida. Problemas síquicos derivados de experiencias
prematuras, de inmadurez afectiva, de infidelidades, de abusos
"protegidos". Y eso, sin contar los que además, a pesar del
preservativo, que tiene un significativo tanto por ciento de
ineficacia, han descubierto que contrajeron el SIDA o
cualquier otra enfermedad de transmisión sexual. ¿A quien
deben pedir indemnizaciones estas personas ? ¿a Francisco
Parras, a Romay Becaría, a Celia Villalobos ?. Las compañías
de tabaco están indemnizando en otros países a fumadores, con
menos fundamentos, pues el fumador ya está advertido de que el
fumar le puede producir enfermedades.
Las campañas publicitarias sobre el SIDA llevadas a cabo por
la Comunidad de Madrid a principios de 1999 decía : "Si te
lías, úsalo". Con el mismo respeto con que trata al ciudadano,
cualquiera se podría preguntar : ¿Cuando la señora de
Gallardón despide a su marido porque se va de viaje, le dice
también eso mismo?.
El lema y logotipo, la concepción del hombre y los principios
éticos que la inspiran, su zafio estilo... reproducen casi
miméticamente las tan lamentables de épocas anteriores. Esta
campaña se manifiesta abiertamente unilateral e incompleta y,
por tanto, lesiva de los derechos y de los legítimos intereses
de los ciudadanos, especialmente de padres de familias, los
más principalmente afectados por ella". Con esas acciones de
masiva publicidad, se contribuye a una banalización y
vaciamiento religioso y humano de la ética sexual que lleva
inevitablemente a la ruina espiritual y moral -y, muchas veces,
a la psicológica y a la física- precisamente de los más
débiles, y en las etapas más delicadas de sus vidas : las de
la preadolescencia y adolescencia". Sabiendo, además, que la
cultura juvenil resultante a no muy largo plazo, de sexualidad
precoz, generalizada y amoral, crea el mejor caldo de cultivo
para la propagación incontenible de la terrible enfermedad que
pretendidamente se quiere combatir".
¿En qué se está quedando entre nosotros el postulado ético
fundamental de la protección a la familia, a la infancia y a
la juventud, reconocido y garantizado por la Constitución
Española? La crisis del matrimonio y de la familia se extiende
y radicaliza, el descenso de la natalidad alcanza cotas
gravísimas... ¿Es que se puede esperar más?".
la abstención y la fidelidad a una pareja no contaminada".
"que una vez más se impulsase, en los grandes medios de
comunicación social y en los centros educativos, una campaña
de prevención contra el sida promovida por las administraciones
públicas". "se permita inducir juicios de valor y
comportamientos en los niños y jóvenes", los poderes públicos
que se amparen "en el supuesto, tan débil y engañoso, que sólo
en la práctica de lo que se llama sexo seguro, por medio del
uso del preservativo, podrán evitar el contagio del SIDA".
¿por qué razón en estas campañas nunca se avisa a los jóvenes
de la posibilidad de que falle el sistema y de la posibilidad
de contagio por el porcentaje de este método, porcentaje no
despreciable, en opinión de algunos expertos". ¿Por qué no se
les dice que la mejor y más segura forma de no contagio es la
abstención o la fidelidad a una pareja no contaminada?".
POR TI, POR MI era el lema de otra campaña que Sanidad lanzaba
en Julio de 1999. Estaba bien el lema, está bien el fomentar
el diálogo de padres con hijos, pero está mal la conclusión
que quiere que saquemos, la de siempre, promoción del
preservativo.
Una buena madre no da un preservativo a su hija antes de que
se vaya de marcha, al igual que no la da pastillas contra la
borrachera. Una buena madre cambiará el lema de la campaña
actual por este otro : "Por mi, por ti, vale la pena esperar".
Una buena madre le explica a su hija que :
Vale la pena esperar para asegurarte de que está madura tu
personalidad, que no es producto de un impulso, o de una noche
loca, aunque Riki Martin anime a vivir la vida loca en su
famosa canción.
Vale la pena esperar para estar segura que quieres,
y no simplemente que deseas a esa persona,
pues si a ti o al otro sólo le mueve el deseo,
te dejará tirada cualquier día por otra,
llenándote de rencor, odio y desesperación.
Vale la pena esperar pues los enamoramientos de adolescentes
suelen ser flores de un día que son tan intensas llegando
como rápidas en irse ; sin embargo, la frustración permanece.
Por otro lado, hay muchas más cosas a tu edad en las que
pensar y dedicar energías, como son los estudios, el trabajo,
y el hacer muchos amigos y amigas ; ya optarás por uno de
ellos.
Vale la pena esperar a nada que pienses en tus futuros hijos,
y en el que será su padre ; por ellos, vale la pena, pues no
desearían sentirse fruto de uno de los juegos y parejas de
mamá.
Vale la pena esperar porque en las relaciones interpersonales
de pareja sucede como con las comidas : el postre, aunque sea
lo más apetitoso, debe dejarse para más tarde. Lo primero es
nutrirse bien.
Vale la pena esperar, porque en la medida que digas no, tendrá
más valor el sí cuando lo pronuncies.
En el verano pasado se anuncia otra campaña más en España: la
de la cremallera. De nuevo los mismos defectos, nada de educar,
nada de saber evitar la provocación, la seducción. Además, la
campaña incluye el reparto gratuito de un millón de
preservativos, en institutos y colegios. Si los padres de
estos alumnos no se movilizan, no deberán sorprenderse ni
quejarse cuando descubran en cómo acaban siendo y
comportándose sus hijos. No deberán sorprenderse que un día
encuentren en su casa a su hija o hijo, con una pareja en la
cama, haciendo una clase práctica que les ha indicado el
profesor. No deben quejarse de que en su huerta, la de sus
hijos, han crecido malas hierbas , en lugar de educación, y
virtudes.
Las casas comerciales que se enriquecen en la venta de
preservativos, no han puesto el grito en el cielo ante la
competencia desleal que les hace el gobierno dando gratis su
producto. No se quejan porque son ellos los contratados por el
gobierno, y además, la publicidad y la captación del cliente
se la hacen gratis : un marketin perfecto. Otra pregunta que
habría que hacerse, es ¿que ocurrirá cuando ya dejen de
encontrar gratis el instrumento, cuando se acabe el millón ?,
porque cuando ya tienen la adicción....
2. Buenas campañas contra el SIDA.
Por desgracia, pocas son en España las campañas sobre el sida.
Sólo se produjo una relacionada con la droga (hoy por hoy
sigue siendo mayoritariamente rechazado su consumo), en la que
sin ningún reparo se decía : El sida te engancha por el pico
(jeringuilla), no piques.
Otras campañas expresamente sobre el consumo de la droga
merecen una valoración positiva, pero no en todas se deducía
un rechazo frontal de consumo de cualquier droga.
A nivel global, en cualquier parte del mundo, es importante y
edificante que haya declaraciones valientes de personajes
famosos para arrastrar a la población con su ejemplo. Así, por
ejemplo, el descubridor del virus del SIDA, Luc Montagnier, se
comprometió realmente hace años, cuando al hablar de cómo
deberían ser las campañas contra el SIDA dijo. "Son necesarias
campañas contra prácticas sexuales contrarias a la naturaleza
biológica del hombre. Y sobre todo hay que educar a la juventud
contra el riesgo de la promiscuidad sexual y del vagabundeo
sexual.".
También el ex-jugador de baloncesto Magic Jonhson, después de
contagiarse de SIDA y abandonar la práctica profesional del
deporte, hizo muchas tareas de información sobre el SIDA. Con
unos comienzos dubitativos acerca de los mensajes más adecuados,
terminó admitiendo que para los jóvenes el verdadero "sexo
seguro" era abstenerse de él.
También existen declaraciones de estamentos oficiales en pro
de las buenas costumbres :
En la Declaración de Londres de la Cumbre Mundial de ministros
de sanidad de 1988 se dijo: "Es necesario que las campañas de
prevención contra el SIDA arranquen de más atrás, y no dejen
de lado los diferentes modos de vida y los valores humanos y
espirituales y protejan los derechos humanos y la dignidad de
las personas".
El artículo 8.31 del Programa de Acción de la Conferencia del
Cairo de 94 dice que, al informar sobre el SIDA, hay que "hacer
hincapié en la modificación del comportamiento". El artículo
8.35 de dicen que "el comportamiento sexual responsable,
incluida la abstinencia sexual voluntaria, para prevenir la
infección por el VIH debería ser objeto de promoción y estar
incluido en los programas de educación e información".
Francisco Parras, Director del Plan Nacional contra el sida en
España, en 1997, recordó que las recomendaciones
internacionales enmarcadas en España en las campañas
escolares, también aconsejan retrasar la edad de inicio de las
relaciones sexuales y evitar la promiscuidad sexual, pero sus
campañas no solo hacen caco omiso sino que directa o
indirectamente promueven lo contrario.
Por otro lado, hay ejemplos de verdadera educación en algunas
campañas oficiales. Por ejemplo el Ministerio de Sanidad
belga realizó una campaña sobre el SIDA en 1991 dirigida
especialmente a los jóvenes, sin recomendar el preservativo.
La campaña insistía en el amor vivido con responsabilidad. El
principal instrumento de la campaña era un vídeo para escuelas
y televisión. En él aparecen dos jóvenes que conversan; uno de
ellos dice :"No sé que es el amor, y la prueba es esta
enfermedad que me corroe. ¡ y se nos habla del amor como si
fuera una cuestión de fontanería".
En Suiza la Oficina Federal para la Salud llevó a cabo una
campaña similar, con el lema :"La continuada fidelidad
recíproca detiene el SIDA".
En Kenia y en Zambia los gobernantes prefieren educar a la
población para convencer a sus ciudadanos de que cambien sus
hábitos sexuales, promoviendo la fidelidad y abstención. El
presidente de Kenia, Daniel Arap Moi había declarado en 1999
que su gobierno no impulsaría el uso de preservativos porque
estos favorecían el desarrollo de la epidemia. No obstante, en
el verano del 2001 los ministros del gobierno de Kenia
decidieron importar y difundir entre la población millones de
preservativos, aunque el presidente, Daniel Arap Moi, pidió a
la población que se abstenga por dos años de tener relaciones
sexuales promiscuas para "salvar a una generación" de
contagiarse de sida.. Moi declaró que "Como presidente del
país me siento avergonzado por la necesidad de tener que
gastar millones en la importación de preservativos, lo que
podría evitarse fácilmente por aquellos que van a utilizarlos".
Por esas fechas, la Iglesia católica de Kenia emitió un
comunicado en el que afirma que "importar tal cantidad de
preservativos implica que el Gobierno acepta la promiscuidad".
Así mismo el secretario general del Consejo de Imanes de
Kenia, Sheij Mohamed Dor, consideraba que el país "comete un
suicidio" al comprar tal cantidad de preservativos, pues ello
animará a los jóvenes a experimentar con el sexo y, cuando se
acaben, a practicarlo sin protección, con lo que el sida
aumentará.
Níger, Kenia, Zaire, Guatemala, Burkina Faso son ejemplos de
países donde algo se ha hecho en materia de educar en la
fidelidad y monogamia.
El caso de Estados Unidos es claro al respecto del giro que
están empezando a dar las campañas de educación sobre el sida,
y de educación sexual en general, en las escuelas. Desengañados
de los efectos contraproducentes que han producidos años de
liberalidad sexual, están resultando ser muy positivos los
programas de educación sexual basados en la abstinencia que
desde fundaciones u organismos oficiales llegan a las escuelas.
Los embarazos de adolescentes y la epidemia de todo tipo de
enfermedades de transmisión sexual han llevado a diversos
Estados a cambiar. Bush el nuevo presidente, ha decidido
aplicar más fondos a estos programas de educación sexual.
La Iglesia católica realiza una gran labor en la prevención
del SIDA en el África subsahariana. Además de dirigir infinidad
de hospitales donde ayudan a morir a personas que nadie quiere
atender, promueve el cuidado de los millones de huérfanos que
causa el sida, y difunde una cultura de la fidelidad y
abstinencia. En aquellos países africanos donde la iglesia
tiene más implantación es donde menos está avanzando la
epidemia del sida. Mientras que algunas personas argumentan
peregrinamente que la moral de la iglesia dificulta la
prevención del sida, la experiencia demuestra lo contrario,
ya que las personas fieles a la moral están más protegidas que nadie.
En Uganda, Tanzania y Nigeria se han formado grupos de jóvenes,
promovidos por religiosos, sacerdotes y laicos católicos, que
se dedican a la lucha contra el SIDA. Los jóvenes se
comprometen a luchar contra el SIDA, comenzando por sí mismos
y buscando la adhesión de sus compañeros de escuela, por medio
de la continencia sexual hasta el matrimonio. El caso de Uganda
es ejemplar, en un estudio presentado por la agencia de la ONU
sobre el SIDA , se observa que entre 1989 y 1995 ha disminuido
en un 10% la fuerza de la epidemia, y la encuesta reconoce el
cambio de actitud de los jóvenes que han comenzado a retrasar
su primera relación sexual, difiriéndola al matrimonio.
Recientemente, la hija mayor del reciente nombrado presidente
de México Vicente Fox, Ana Cristina, de 21 años, se ha puesto
al frente de una campaña que pretende evitar embarazos precoces
entre adolescentes promoviendo la abstinencia sexual. Esta
campaña se desarrollará bajo el lema «Que no te dejen colgada»,
y anima a las jóvenes a no dejarse engañar. La campaña con
cobertura en los medios de comunicación quiere reducir el
índice de jóvenes madres solteras, y consiguientemente otros
problemas, como el sida, que también se derivan de la
promiscuidad sexual.
Son estos ejemplos señalados, los que nos indican que desde
estamentos oficiales, o desde Fundaciones, u ONGs se pueden
hacer las cosas de otro modo. Es cierto que educar requiere
más tiempo, pero los frutos son seguros.
Dentro de las buenas campañas contra el SIDA, realizadas por
estamentos gubernamentales o no gubernamentales, que las
campañas contra el SIDA o contra cualquier otro mal (tabaco,
alcohol, droga, cáncer, fuego, accidentes de tráfico, etc.),
deben de ser campañas "en positivo".
Las campañas contra el SIDA, si son realmente contra el SIDA,
siempre habrán sido en positivo. Ahora bien, no secuestremos el
lenguaje, y no utilicemos solamente la palabra positivo para
un cierto tipo de campañas contra el SIDA. Según ese criterio,
serían campañas en positivo las que hablaran de la felicidad de
la familia unida, de la vida sin drogas, etc. Para los que
siguieran este criterio, el resto de campañas contra el SIDA,
las que hablan de la desgracia de la enfermedad, del progreso
del SIDA, de los daños de la droga, serían, por exclusión,
campañas "en negativo". No. Las campañas contra el SIDA, si
son realmente contra el SIDA siempre habrán sido en positivo.
Pero vamos, no obstante a hacer una discusión de todas las
campañas positivas: las que hablan de desgracias, y las que
hablan de la felicidad de vivir con salud.
Las personas con cierto nivel cultural, son personas más
libres, y saben enjuiciar con mayor exactitud los pros y los
contras de las acciones humanas. Se dice que el hombre es el
único animal que tropieza una y otra vez en la misma piedra,
pues bien, el hombre con nivel cultural, digamos que tropieza
unas pocas veces menos.
No es fácil darse cuenta de que viviendo sin droga una persona
es mucho más feliz, y de que la droga destruye la personalidad
y anula la libertad. No es tan sencillo reconocer que la
felicidad y la fidelidad se conjugan bien, mientras que el
despelote nos convierte en animales. Muchas personas opinan
incluso lo contrario de estas dos afirmaciones anteriores; con
la propia droga llegan a decir que es un viaje alucinante y
que se debe probar, que la droga mata lentamente, pero que es
igual, no tiene prisa, etc.
Quien analiza todo, pros y contras, acaba rechazando las
conductas peligrosas y tendentes al SIDA. Por eso, las
campañas positivas que hablen de felicidad están bien, pero no
suelen llegar al gran público. Se hace inevitablemente
necesario hacer campañas positivas anunciando desgracias;
éstas sí que llegan al gran público, éstas sí que impactan,
éstas sí que demuestran su eficacia.
En lo relativo a la salud, se dice y comprobamos, que no
sabemos valorarla hasta que se pierde. Para conservarla y
animar a otros a hacerlo, se puede recordar la alegría, la
desenvoltura y ganas de vivir que tiene una persona con salud.
Bien, pero para poder distinguir las cosas, los objetos,
además de la luz necesitamos ver sombras, necesitamos que nos
recuerden con frecuencia qué pasa si perdemos la salud.
Necesitamos recordar qué nos dolerá, cuánto sufriremos, cuándo
moriremos, cómo, etc. Somos así, si no, no somos capaces de
valorar la salud.
Recordemos las campañas que en España hacía la DGT (Dirección
General de Tráfico) hace unos años ; fue una campaña dura, pero
de las más eficaces. Los anuncios mostraban la realidad de un
accidente de tráfico. Los anuncios que muestran los accidentes,
los fallecidos, los lisiados, son los anuncios que impactan.
Los anuncios que hablen, por ejemplo, de ser prudente pues la
familia espera, etc. están muy bien también, pero tienen una
menor eficacia. No obstante, no existe la campaña ideal, son
necesarias los dos tipos de campañas.
Los problemas de incendios forestales son objeto también de
campañas de sensibilización. Se muestra, sobre todo, los
desastres que produce el incendio a su paso, para que por
contraste con su estado habitual nos impacte. También debe
haber sensibilización de amor a la naturaleza, a los bosques,
etc. Está muy bien. Lo que tampoco hacen los responsables de la
lucha contra la deforestación por el fuego, es limitarse a
plantar árboles, no, sobre todo lo que hacen es impedir la
quema de los que tenemos, impedir la quema de los bosques.
Todas esas tareas son positivas, son "en positivo", unas
construyendo, plantando árboles, y otras mostrando lo que
quema el bosque, que es el fuego.
Resumiendo, decir nuevamente que todas las campañas que luchen
contra el SIDA son positivas. Es más fácil hablar de lo bello
y feliz de la vida sin el SIDA, que ser profeta de desgracias.
A nadie le gusta hacer el trabajo sucio, pues es mucho menos
cómodo y agradecido. Son necesarias las dos tipos de campañas
en positivo indicadas, según el nivel cultural del receptor,
así serán más efectivas unas u otras.
Pasando ya un poco al capítulo personal, el que firma este
documento, tuvo una entrevista con Francisco Parras, el
director del Plan Nacional sobre el sida, en la que le animaba
a que hiciera campañas promoviendo los valores humanos
especialmente entre la juventud, campañas que educaran. Pero
no, es una persona de piñon fijo. Ni tan siquiera aceptaba el
pluralismo: ¡ Hagan al menos, diversidad de campañas, quizá
una colegiala no quiera recibir el mismo mensaje que una
prostituta en relación al sida !, pues no.
Cuántas veces, al ver las campañas contra el tabaco, contra los
incendios forestales, los accidentes de tráfico, me suelo
preguntar, ¿por qué estos mismos mensajes no se llevan al
terreno del sida? ¿tantos prejuicios tiene algunos?. Al final
las imprudencias se pagan, respeta las normas del fuego, son
algunos lemas.
Si hace diez años las personas que formamos el Comité
Independiente Antisida, al que represento, quisimos poner el
término independiente al nombre de la asociación fue para dejar
claro que no seguíamos los dictados oficiales, y al contrario
que muchas otras asociaciones, no queríamos convertirnos en
correa de transmisión, o largo brazo, del Ministerio de
Asuntos Sociales.
Consideramos que en la tarea de realización de campañas contra
el sida, lo mejor es la explicación en pequeños grupos, de lo
que es la enfermedad y todo lo que lleva consigo. En esas
charlas con grupos homogéneos, se les puede hablar con su
lenguaje, transmitiendo los mensajes más adecuados para el
colectivo al que uno se dirige, pues esta es una característica
que adolecen las campañas "a lo grande". En el Comité
Independiente Antisida nos preocupamos desde el principio en
dar muchas charlas sobre el sida en colegios e institutos.
Charlas con el necesario nivel médico, pero que también
estuvieran acompañadas de algún que otro consejo positivo
cuando se trata el capitulo de la prevención. Animamos a los
jóvenes en la futura madre de sus hijos, o en el futuro padre
de sus hijos, y les animamos a que reflexionen acerca de qué
modelo de persona aprecian. Les decimos que cada cosa tiene su
tiempo, y que el correr demasiado puede conducirles a un
callejón sin salida. Este es nuestro modo de trabajar, este
es el modo que aconsejamos.
P.P.C.
Presidente del Comité Independiente Anti-SIDA.